Sachi Songyu, pequeña e insignificante en un principio, vaga en la mente de los artistas cuyo ego necesita ser deleitado constantemente por su entorno, entorno que le mencionan lo bien que imitan esas manos de artista la naturaleza sobre un simple lienzo; la facilidad que maneja las proporciones humanas que son igual o mas bellas que una femina en una escultura de barro o quizás le recuerdan la magia de sus movimientos, que cautivan hasta el más indiferente ser, digno de ser visto en los apocentos de Zeús... mientras mas deleitado este el ego del artista, su ego con hambre de atención, pedirá al artista más deleites que, por mas que vengan del ser supremo, el hambre será insaciable.
"Ay artista, caÃste en la trampa de la envidia y comparación ante tus semejantes; odias tu reflejo y no puedes amarte, tu bello arte esta pútrido como tu cuerpo, no seras el mejor en esta tierra y mucho menos mejor artista que los verdaderos dioses creadores y destructores de la vida. Pequeño ser insignificante..." Resuenan los pensamientos dÃa y noche de un artista deprimido, pero no sabe...
Sachi se apodera de sus pensamientos hasta corroer su mente, alma y espÃritu y hacerlos mas pequeños e insignificantes que ella... innevitablemente el artista caerá en los vagos placeres de la vida, rebajando su arte a paisajes mundanos y fétidos, hasta que, en su desgano por la vida decida acabar con ella....Sachi se le presenta en un profunda pesadilla, rescatandole de su viaje onÃrico hasta llevarlo al paraÃso...
Ahà Sachi, vestida con un Kimono arapiento que deja ver su escuálida figura, aparece arrodillada sobre un lago de fango, manchando su seca piel y arapos. El artista en su bondad y empatÃa se acerca a ella.. poco a poco para ayudarla y sacarla del fango con las manos, ahi es cuando Sachi eleva su voz... dirigiendo su fragil mano hacia el corazón del artista.
"Conozco tu fragil y bella alma, te he acompañado desde el nacimiento y prometà salvarte en este momento, el sufrimiento de tu corazón parará y la vida dichas te traerá tras tu mar de tristeza, se lo que quieres, te daré todo el talento que ni Rafael, ni sÃlfide alguna, ni fauno en tierra, ni coro de angeles han podido alcanzar, yo te lo daré, sin ser suficiente te daré la fama de Miguel Angel multiplicado por siete, y la belleza de Narciso hasta el fin de los dÃas, tus penas calmarán conmigo y dÃas de bonanza cantan para ti desde ahora... rescatame y te lo concederé..."
Claro está que, todo artista en su naturaleza, duda, y el se vá del sueño inquietado, con remordimientos por no ayudar a una jovén indefensa...
Claro esta que, este artista, en plena realidad, cae nuevamente en su desgano de vivir.
Una y otra vez por no ser el mejor, odiándose a si mismo
Sachi Songyu es persistente y le salva, le ofrece la misma recompensa una y otra vez.
Sachi Songyu sobre el fango le suplica una y otra vez.
Quizás el artista debe dejar de dudar... y su salvación empezará a manos de Sachi Songyu.
El artista, resignado y con curiosidad, salva a Sachi Songyu del fango, que se convierte en una bella laguna cristalina, y Sachi, se convierte en una dama hermosÃsima, esbelta y delicada, con un brillo entre sus ojos tan puro e hipnotizante que cautiva la mirada del artista en frente suyo. Tan hermosa es, tan enigmática y divina es, que el artista la retrata en el sueño, y al despertar, en su vida diaria.
Pero la única inspiración del artista es Sachi Songyu, no puede pintar nada más que no sea ella. Asi es como el se olvida de las penas y de su odio hacia el mundo, ahora solo busca inspiración en una mujer, que le salvo la vida... pero no puede pintar ni esculpir a nada ni nadie más, Sachi Songyu en sus obras perdurará.
"A cambio, debes retratarme, la gente debe conocerme, todas tus obras deben ser hechas para mi..."
Sachi Songyu vuelve a decir lo mismo a otro artista incauto e ingenuo...
Asi es como, con cada pincelada, esta fragil e insignificante mujer se engrandece y empodera hasta ser el demonio que posee la mente de los más debiles artistas.
No existe mujer mas bella, más hermosa e imponente que Sachi, demonio que gracias al ego humano del artista, iguala y supera la divina creación de Dios.
Personaje que nació a partir de un sueño, escrito y creado por: Perla Coral Ali.

